Manuel Alberto Cruz Martínez
En 2024, Tulancingo eligió por primera
vez a una mujer como presidenta municipal. Lorena García ganó en una elección
en la que todas las fuerzas políticas debían postular mujeres para ese cargo.
En 2027, Tulancingo volverá a las urnas bajo reglas distintas. Sin una lista de
municipios reservados para candidatas, los partidos tendrán que decidir dónde
postulan mujeres y explicar los criterios que siguieron. La pregunta que merece
atención es cuántas de esas candidaturas se registrarán en municipios donde
el partido o la alianza tiene posibilidades reales de ganar.
De
reservar municipios a distribuir oportunidades
En 2024, Hidalgo reservó 27 municipios para candidaturas de mujeres
a las presidencias municipales. Diez eran municipios indígenas. La Sala
Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral federal confirmó la medida.
Ese año, en la elección ordinaria, Hidalgo eligió a 41 presidentas municipales,
frente a las 15 de 2020. La diferencia muestra cuánto creció la presencia de
mujeres en los gobiernos municipales. Para saber cuánto de ese avance se debió
a la reserva, habría que examinar también lo ocurrido en los municipios donde
compitieron mujeres y hombres. Sentencia
del Tribunal Electoral.
Para 2027, al menos la mitad de las planillas municipales que
presente cada fuerza política deberá estar encabezada por mujeres. Las reglas
del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo también ordenan distribuir las
candidaturas en bloques de votación alta, media y baja, a partir de los
resultados de 2024. Pensemos en un partido que postula mujeres en la mitad de
los municipios donde compite, pero les asigna casi todas las plazas donde suele
quedar lejos del primer lugar. La regla de los bloques busca evitar precisamente
esa concentración. Acuerdo
IEEH/CG/038/2026, artículo 41.
Qué
significa que un municipio sea una plaza fuerte
El IEEH ofrece dos formas de ordenar los municipios. La rentabilidad
indica cuánto aporta un municipio al total de votos que recibe un partido en el
estado. La competitividad indica qué proporción de los votos obtiene ese
partido dentro del municipio. Una ciudad puede aportar muchos votos al total
estatal y, al mismo tiempo, ofrecer una contienda más cerrada que un municipio
con menos electores.
Tulancingo y Acaxochitlán muestran cómo cambia la lectura. En 2024,
Morena y Nueva Alianza Hidalgo ganaron juntos en ambos municipios. En Tulancingo,
su candidatura común obtuvo el 41.60 % de los votos emitidos y aventajó
al segundo lugar por 19.6 puntos porcentuales. En Acaxochitlán,
obtuvo el 65.11 % y ganó por 46.5 puntos. Aun así, Tulancingo
ocupó el tercer lugar en rentabilidad para ambos partidos y Acaxochitlán el
décimo. En competitividad, Acaxochitlán fue primero para ambos y Tulancingo
quedó en el lugar 25. Los bloques de 2027 se formarán con el criterio elegido y
con los municipios donde efectivamente se registren planillas. Carpeta
complementaria de ayuntamientos del IEEH, pp. 6–11 y 23–26.
Qué
cambia cuando los partidos compiten juntos
Una coalición y una candidatura común permiten que
varios partidos postulen la misma planilla. En la coalición, cada partido
conserva su emblema en la boleta y los votos cuentan a favor de la planilla
compartida. En la candidatura común hidalguense, la planilla aparece con un
emblema común y la votación se distribuye entre los partidos, para los efectos
legales, según lo pactado en el convenio. Esa diferencia ayuda a entender por
qué el respaldo que logró una candidatura común dice cuánto consiguieron los
partidos juntos y deja abierta la pregunta de cuánto conseguiría cada uno por
separado. Ley
General de Partidos Políticos, artículo 87 y Código
Electoral de Hidalgo, artículo 38 Bis.
Para construir los bloques, los integrantes de una coalición o
candidatura común deben elegir el mismo criterio y sumar, municipio por
municipio, los porcentajes de cada partido. Si el acuerdo es total, cada
partido debe cumplir la paridad en las postulaciones que le correspondan. Si es
parcial o flexible, se revisan dos cosas. Primero, que las postulaciones
compartidas sean paritarias en conjunto. Después, que cada partido alcance al
menos la mitad de planillas encabezadas por mujeres al sumar las que le
correspondieron dentro del convenio y las que registró por su cuenta. Si una
candidatura común se presenta en menos de 15 municipios, las reglas prevén que
se integren en un solo bloque. Acuerdo
IEEH/CG/038/2026, artículos 41 y 42.
Qué puede exigir la
ciudadanía
A mi juicio, el cambio de reglas merece evaluarse desde el registro
de las candidaturas. El IEEH dispuso que los actores políticos hagan públicos
sus criterios de postulación. Cuando se conozcan los convenios y las planillas,
será posible preguntar qué criterio eligió cada fuerza, quién encabezó las
candidaturas compartidas y cuántas de las plazas donde el partido ganó o estuvo
cerca de ganar quedaron a cargo de mujeres. El Instituto podrá verificar el
cumplimiento de las reglas. La ciudadanía podrá juzgar cómo usaron los partidos
el margen de decisión que esas reglas les dejaron. Boletín
del IEEH del 15 de octubre de 2026.
Las 41 presidentas electas en 2024 son una referencia para valorar
lo que ocurra en 2027. El primer dato llegará antes de la jornada, cuando
sepamos cómo se repartieron las oportunidades de competir. El segundo llegará
con los resultados, cuando podamos ver cuántas de esas oportunidades se
tradujeron en gobiernos municipales. La prueba empieza en el momento en que
los partidos deciden a quién confían las presidencias municipales que creen
poder ganar.